Esta historia tuvo lugar mientras nuestra compañera de la División Norte, Manuela Bermúdez, trabajaba una mañana en la taquilla de Monzón, en Huesca.
Estando atendiendo al público, se le acercó un chico y mirlándola a la cara le dijo “hace cuatro años usted me ayudo con un billete a Lérida”. Ella se le quedó mirando sin entender que le quería decir con esa frase. El volvió a repetirla añadiendo: ”Señora usted me ayudó cuando nadie lo hizo.” Acto seguido se bajó la mascarilla y fue entonces cuando ella recordó todo, le había visto deambular sin maleta durante 3 días y dormir a la intemperie sus 3 noches, y como pertenencias tan solo llevaba una botella de agua.
A continuación, le dijo a la taquillera “le dije que algún día vendría a pagar mi deuda y hoy he venido aquí para pagarle el billete a Lérida como agradecimiento por su ayuda en mis momentos tan duros”. Después metió su mano por la ventanilla con 10€, a lo que ella se los devolvió diciéndole que lo hizo porque ella quiso ayudarle y que por favor, los cogiese que seguramente le harían más falta que a ella. Él insistió que se los quedase porque en su país, en Senegal, es como una obligación por sus costumbres devolver los favores en señal de gratitud. Nuestra compañera se emocionó al escuchar esto y él de nuevo le agarró la mano junto con los 10€ y le dijo ”muchas gracias señora” a lo que nuestra compañera le respondió “fíjate que hace 4 años llorabas tú aquella tarde y hoy la que lloro soy yo”.
Desde aquí, queremos agradecer a Manuela la gran calidad humana y su vocación de servicio.

Ufff! Que pasada ,que grande es esa Manoli , nunca ha habido duda de su ser, su compañerismo y su humanidad. Es única, por eso se la quiere tanto. Eres única en ti vida en tu trabajo y en tu persona . Sigue así eres grande , .manoli un
Por supuesto que corazón no le falta, amiga y compañera que no se olvida
Se me ha erizado la piel leyendo esta historia, no cabe duda que en esta empresa trabaja gente maravillosa. Muchas felicidades Manuela.